Estoy de acuerdo cuando se menciona que “se aprende a ser profesor por ensayo y error” y también cuando menciona que “nadie nos enseña ser profesores”, por muchos cursos de pedagogía que tomemos, por mucho que leamos, el estar frente a grupo es lo que nos da va a dar la experiencia para conducir con éxito a nuestros alumnos y cada grupo es como un hijo y cada hijo es diferente.Hay que aprender a escucharlos, a entenderlos, a negociar con ellos y también a amarlos e impartirles valores, porque nuestra labor no sólo es informativa es también formativa, estamos edificando hombres y mujeres de éxito.
Me gusta la definición de Unamuno de magisterio “dedicar la propia vida a pensar y a sentir y hacer pensar y sentir ambas cosas juntas”. Cuando estamos frente al grupo, debemos tener una mentalidad de éxito y de motivación porque los alumnos perciben nuestros estados de ánimo y por así decirlo se mimetizan. Me ha pasado que cuando estoy con un ánimo decaído los alumnos se inquietan, no se concentran, no logro los objetivos que académicamente me propuse en ese día.
También coincido con el autor cuando menciona que “hay que ganarse el derecho a hacerse a oír”, y aquí deben entrar al ataque dos líneas de comportamiento: La negociación y la motivación. Un grupo que es reconocido y estimulado por los docentes se convierte en tu aliado. Los alumnos te tienen confianza te consideran un amigo, algunos te confían sus problemas y en general acaban aprendiendo no a gritos y sombrerazos que dejan serios traumas más adelante. Nuestros alumnos son seres pensantes, más de lo que imaginamos y creemos.
También debemos de bajarnos de nuestros peldaños de conocimientos y hacer la ciencia accesible a ellos, que nuestras clases sean verdaderas experiencias de conocimiento, y que ellos aprendan también a generar el conocimiento para que dejen de repetir los esquemas de la educación bancaria como señala Freire.

2 comentarios:
Mtro. Anaín Villegas:
Auscultó muy bien cómo sus estudiantes usan el Internet. Las estrategias que se utilizarían darán buenos resultados, eso se contempla en “El nuevo paradigma” como requisito en los propios maestros, porque no se puede llegar a un propósito si cada quien transita por rutas diferentes, en este caso, como maestros necesitamos renovarnos. No hay más salida que integrarnos al nuevo paradigma que, si bien es complejo y muchas veces estamos en desventaja en relación a los estudiantes, con esfuerzo podemos estar en su mismo ambiente y desde ahí colaborar a mejores aprendizajes.
ANGELES TABARES LUNA
Hola Anain;
Disculpa que te comenté tan tarde, pero tuve muchos problemas para hacer comentarios al blog. Me parece que enfocas muy bien tu postura hacia el maestro,y la meta que te has trazado. Así también te felicitó porque estás logrando tu propósito docente y por superarte día a día, para llevar con éxito esa aventura de ser docente.
Saludos.
María Elena.
Publicar un comentario